Enchufes en Lesoto
Lesoto usa tomas de tipo M, a 220 voltios y 50 Hz.
- Tipos de toma
- M
- Voltaje
- 220 V
- Frecuencia
- 50 Hz
¿Funcionará tu cargador?
| Si viajas desde | Resultado |
|---|---|
| Estados Unidos y Canadá | Necesitas adaptador |
| Reino Unido e Irlanda | Necesitas adaptador |
| Europa continental | Necesitas adaptador |
| Australia y Nueva Zelanda | Necesitas adaptador |
Esto es solo la forma de las clavijas. «Entra» significa que el enchufe encaja y da corriente; no siempre significa que haga tierra, y nunca significa que el voltaje sea el correcto. Las dos cosas están más abajo.
Las tomas que vas a encontrar en Lesoto
Tipo M con tierra
BS 546 (15 A)
El hermano mayor del tipo D y la toma tradicional de Sudáfrica. No entra nada más: un Europlug se queda muy pequeño.
El voltaje y tus aparatos
Lesoto funciona a 220 V. Un aparato hecho solo para 120 V se va a estropear allí, normalmente a los pocos segundos de encenderlo. Un adaptador de clavijas no lo protege: cambia las clavijas, no la tensión. Necesitas un transformador, o dejarlo en casa.
Casi todos los cargadores de móvil, portátil y cámara fabricados en este siglo son de doble voltaje. Busca «100–240V» en letra pequeña en el cuerpo del enchufe: si está, el voltaje no es tu problema y solo necesitas la forma correcta. Lo que da calor — un secador, un hervidor de viaje, unas tenacillas — normalmente no lo es, y ahí es donde cae la gente.
El suministro es de 50 Hz. La frecuencia solo le importa a lo que lleva motor o un reloj movido por la red; a la electrónica le da igual.
El mismo adaptador sirve en
Estos sitios usan las mismas tomas que Lesoto, a un voltaje comparable. Con un adaptador los cubres todos.
Datos de enchufes, voltaje y frecuencia de Wikipedia — Mains electricity by country. Ver todos los países
Las otras preguntas de medianoche
El enchufe es la fácil: no cambia mientras el viajero está en el aire. Los horarios de vuelo, las puertas de embarque y los traslados sí. Viaquo le da a los viajeros de una agencia un conserje que responde desde la reserva real, para que lo que sí cambia se conteste sin despertar a nadie.
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